Piazza Navona
La forma alargada de la Piazza Navona no es un accidente urbanístico: es el fantasma exacto del estadio que el emperador Domiciano construyó hace casi dos mil años.
El papa Inocencio X convirtió la Piazza Navona en el escaparate de poder de su familia, los Pamphilj, financiando tres obras simultáneas: el palacio familiar, una iglesia nueva y la fuente más ambiciosa del Barroco romano.
Bernini diseñó la Fuente de los Cuatro Ríos como una composición escultórica y arquitectónica de enorme ambición: cuatro dioses fluviales sosteniendo un obelisco real, convirtiendo el agua en teatro urbano.



